Al menos 9 perros han muerto y otros 5 han resultado envenenados en las poblaciones de Benissa y Teulada entre los meses de marzo y abril de este año, por lo que parece ser un envenenamiento por plaguicida.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil en Alicante, ha llevado a cabo una investigación relacionada con una serie de intoxicaciones en zonas rurales de Calpe, Teulada y Benissa. Tras sacarlos a pasear por esas zonas, los propietarios veían cómo su perro, transcurridos unos minutos, comenzaba a convulsionar, padecían de un fallo respiratorio y, en los peores casos, fallecían al instante.
Las pesquisas llevaron a los agentes hasta cuatro casetas de aperos, 3 en Benissa y 1 en Teulada, cuyos propietarios están vinculados a la caza. En todas las casetas encontraron escondidos insecticidas no autorizados y caducados, de alta toxicidad y letalidad, siendo el más destacado el Aldicarb, cuya simple exposición da lugar a síntomas similares a los descritos por los dueños de los perros envenenados.
Al parecer estos productos podrían haber adquirido en un establecimiento clandestino de la localidad de Benissa, inspeccionado por el SEPRONA junto a la Consellería de Agricultura, y en el que se hallaron más productos fitosanitarios sin autorización para su venta, sin trazabilidad, caducados y muy tóxicos.
En las casetas, además, se descubrieron varias trampas y cepos prohibidos para su uso cinegético, aves fringílidas y jilgueros careciendo de su autorización, y hasta 51 perros de caza (1 de ellos de raza peligrosa) sin vacunar y sin identificar, por lo que también se procedió a la correspondiente denuncia administrativa.
Las investigaciones continúan, pudiendo imputar un delito relativo a la protección de la flora y fauna, y un delito de maltrato a animal doméstico, dependiendo de los resultados que arrojen los análisis de las sustancias incautadas a las seis personas investigadas.








