Hace unos meses, la UNED de Dénia elaboró la primera fase del estudio de empleo, que constató las carencias en la oferta formativa en sectores como el medioambiental y el marítimo o la fuerte dependencia del sector turístico, que genera puestos de trabajo con un alto grado de estacionalidad, así como la limitada oferta de formación en servicios a la comunidad y la atención a la dependencia.
El pasado lunes se presentó la segunda fase de este estudio, que en este sentido evidencia una brecha de género en cuestión de salarios y ratifica que mujeres abandonan con mayor frecuencia los empleos para dedicarse a cuidados relacionados con la dependencia, aspectos que se tendrán en cuenta en las próximas reuniones de la Mesa de Empleo que preside la concejala del área, Eva Ronda.
La segunda fase del análisis ratifica, entre otros aspectos, la necesidad de una formación flexible y en competencias, la constatación de que la desconexión en las comunicaciones en la comarca distorsiona el crecimiento y no facilita ni la contratación ni la formación o la necesidad de adaptar los sistemas tradicionales de búsqueda de empleo con tutorización individualizada prolongada en el tiempo y una readaptación de los servicios de búsqueda de empleo por su ineficacia.
Otro de los aspectos que destaca esta segunda fase del estudio es la aparición de un nuevo trabajador pobre que corrobora la deducción de un aumento de la pobreza y la exclusión social debido al sistema económico laboral. Atendiendo a la importancia de este aspecto, se recomienda la realización de un estudio pormenorizado que se emprenderá en una tercera fase, según anunció el concejal de Personal, Paco Roselló.






