Esta mañana, el pleno del Consell ha aprobado el decreto por el que se declara como bien de interés cultural inmaterial a l’Escaldà, denominación que se refiere al proceso de transformación de la uva moscatel en pasa. Este proceso aún se hace en las comarcas de La Marina Alta, La Marina Baixa, La Safor y La Vall d’Albaida.
El pasado mes de marzo, durante la presentación por registro de entrada de los papeles para declarar la Escaldà de la Pansa como Bien de Interés Cultural inmaterial, el alcalde de Jesús Pobre, Javier Scotto, lanzó un deseo: que en la edición de este año, que se celebrará a finales de este mes, ya lo hiciera como BIC.
Por aquel entonces hubo que volver a presentar los papeles, puesto que se recomendó la implicación de todas las comarcas centrales en la solicitud del BIC. Fue una de las recomendaciones a los promotores de la declaración de la escaldà como BIC, al entender que se trata un proceso que se ha llevado a cabo en una determinada zona. Por lo tanto, la nueva nomenclatura BIC no afectará solo a l’escaldà de Jesús Pobre, sino también a los municipios de las comarcas Marina Alta, Marina Baixa, La Safor, Vall d’Albaida, las dos Riberas y l’Horta Nord.
En la ficha técnica que se envió a Conselleria, coordinada por Jesús Pobre como impulsor de la denominación, colaboraron la Macma, el Iecma, el Ieva (Institut d’Estudis de la Vall d’Albaida), las asociaciones Riuraus Vius (Marina Alta) y Riuraus Albernissa (La Safor), el arqueólogo municipal de Xâbia, Joaquim Bolufer; Lluís Fornés, El Sifoner y Carlos Fuster, grandes conocedores del proceso.






