Cualquier vecino o vecina de Dénia sabe perfectamente de qué peluquería hablamos. La fachada de Cani Peluqueros sigue siendo reconocible a día de hoy, prácticamente intacta para quienes han pasado durante décadas frente a sus escaparates.
Lo que sí ha cambiado, y mucho, es su entorno: el establecimiento ha visto evolucionar una calle por la que durante años circularon y aparcaron coches hasta convertirse en el espacio peatonal que conocemos actualmente.
Ese mismo local ha sido testigo de más de medio siglo de cambios en Dénia. Ahora, una de las historias comerciales más longevas de la ciudad llega a su fin. Cani Peluqueros, un establecimiento que ha acompañado a varias generaciones de vecinos y clientas, bajó definitivamente la persiana el pasado 30 de septiembre de 2026.
Tras 52 años de trayectoria, su cierre pone fin a una historia marcada por el trato cercano, las conversaciones compartidas y los recuerdos acumulados entre sus paredes, hasta convertirse en uno de esos comercios difíciles de separar de la memoria cotidiana de la ciudad.
Una trayectoria forjada en Dénia
Desde su apertura, Cani Peluqueros se consolidó como mucho más que una simple peluquería en Dénia. Se convirtió en un punto de encuentro y en un espacio de confianza, donde las conversaciones, las confidencias y los cambios de imagen se entrelazaban con el día a día de sus clientas.
Durante décadas, este negocio, estrechamente ligado a las figuras de Cani Tudela y Vicente Pastor, fue también testigo de la evolución de las tendencias y de numerosos momentos personales y familiares de quienes pasaron por sus sillones. Al mismo tiempo, desde sus escaparates, contempló cómo cambiaba la propia ciudad y, especialmente, la calle en la que se encuentra.
La noticia de su cierre, dada a conocer por TV Dénia a finales de septiembre de 2026, ha marcado el final de una etapa para quienes han confiado durante años en sus servicios. La profesionalidad y la cercanía que caracterizaron al establecimiento contribuyeron a convertirlo en un nombre conocido dentro de la peluquería local.
El legado de un servicio personal y cercano
La longevidad de Cani Peluqueros refleja también la relación construida durante años con sus clientas. Más allá de cortes, peinados o cambios de imagen, el salón cultivó un ambiente de familiaridad en el que el trato directo y la atención personalizada ocuparon siempre un lugar central.
Su historia queda ligada así a una forma de entender el comercio local basada en la relación personal con quienes cruzaban cada día la puerta. Un modelo de establecimiento de proximidad que, con el paso del tiempo, terminó formando parte del paisaje urbano y de los recuerdos de muchas personas en Dénia.
El 30 de septiembre de 2026 quedó marcado como el último día de actividad de Cani Peluqueros, poniendo punto final a un negocio que durante 52 años formó parte de la vida cotidiana de la ciudad y que deja tras de sí una historia estrechamente vinculada a Dénia.






