El Canet FS castigó duramente los errores defensivos del Dénia Futsal para derrotarle por 2 a 7. El choque que se disputó en el pabellón municipal de Dénia mostró una pobre imagen del equipo dianense. En un deporte de conjunto es primordial jugar de forma colectiva para obtener el mejor rendimiento. Cuando cada jugador trata de forma individual alcanzar el objetivo, raramente lo consigue.
Los dianenses jugaron con un punto de intensidad más bajo que su rival. El equipo visitante llegó a Dénia con las ideas muy claras, un buen trabajo defensivo y aprovechar las ocasiones que tuviese en ataque. Los errores defensivos con absurdas perdidas de balón castigaron con dureza a los hombres de Juanma Bermejillo, que se fueron al descanso con un marcador adverso de 0 a 3.
Reacción inútil
En la reanudación el conjunto de la Marina Alta reaccionó muy bien y Edu Romany consiguió acortar las diferencias colocando el 1 a 3. Un gol que hizo renacer las esperanzas, ya que poco después, de nuevo, Edu Romany marcó el 2 a 3. Aquí estuvo el momento clave del encuentro, con un Dénia Futsal volcado pero sin concretar las ocasiones.
Cuando mejor estaba el equipo local llegarón dos goles en sendos errores defensivos que devolvieron la ventaja al Canet FS al ponerse con 2 a 5. Con el marcador adverso el riesgo de poner portero-jugador provocó que llegase dos goles más para el equipo visitante que dejaron el marcador final en 2 a 7.
Juanma Bermejillo, entrenador del Dénia Futsal, expresó con franqueza sus impresiones sobre el partido, “el análisis del partido creo que es bastante claro, no admite dudas. La verdad que dividiría el partido en dos partes. En la primera el juego fue muy anárquico. Cada uno intentó hacer la guerra por sí solo, no se vió reflejado lo que trabajamos entre semana. Eso hace las cosas difíciles ante un equipo que se vino a defender, que tuvo sus oportunidades y, cuando las tuvo, definió. No tuvimos un problema de actitud. El equipo corrió, defendió; en ese sentido no puedo reprochar nada”.
El míster añadió que, “en la segunda parte, mejoramos. Tuvimos un parcial de dos a cero. Nos pusimos a tiro. Pudimos empatar el partido en alguna jugada. Desgraciadamente, nos pillaron al contragolpe, cuando teníamos el balón nosotros, y en la segunda parte mejoramos considerablemente. Se empezó a parecer más lo que veníamos trabajando. Pero ya teníamos que rematar un 3-0, hicimos hasta unas veinte ocasiones en el segundo tiempo. Pero nos siguen penalizando los errores que cometemos. Ellos llegaron seis veces y entraron cuatro”.
Bermejillo, además, ha lanzado un mensaje de ánimo al equipo: “no queda otra que levantarse, que trabajar, que hablar mucho. Sólo falta creer en nosotros mismos. Tenemos que ir a Barcelona, en la próxima jornada a por la victoria. No se admiten medias tintas ahí. Obviamente, esto lo sacaremos, lo sacaremos entre todos, si empujamos todos en la misma dirección: directivos, jugadores, cuerpo técnico y la afición”.







