El «Maxicat Victoria», capitaneado por el navegante oceánico Alex Pella, cruzó la línea de llegada en San Salvador, completando así la Ruta del Descubrimiento en un tiempo récord de 9 días, 17 horas, 41 minutos y 41 segundos. Este logro supone una mejora de 1 día, 13 horas, 18 minutos y 59 segundos respecto al récord anterior, ostentado por el «Mapfre».
La tripulación, compuesta por Lalou Roucayrol, Alejandro Cantero, Alberto Muñoz, Pablo Santurde, Pilar Casares y Manuel Maqueda, recorrió la segunda etapa de la ruta, desde La Gomera hasta San Salvador, en 8 días, 11 horas, 7 minutos y 3 segundos. La primera etapa, de Huelva a La Gomera, se completó en 1 día, 18 horas, 24 minutos y 38 segundos.
Alex Pella expresó su satisfacción al llegar a San Salvador: «Hemos venido muy rápido hasta aquí, con muy buen alisio, desde que salimos de La Gomera. La experiencia ha sido muy buena, el barco ha funcionado de maravilla y la tripulación también. Nos ha permitido rodar y conocernos más. Ha sido un reto importante, ya que teníamos mucha exigencia con el «Mapfre» y ha sido muy emocionante conseguirlo».
La Ruta del Descubrimiento sigue el trayecto original del primer cruce del Atlántico realizado por Cristóbal Colón, un hito que marcó el descubrimiento del continente americano.
Próximo desafío
Tras batir los récords de la vuelta a Menorca, la vuelta a España y la Ruta del Descubrimiento, el equipo del Desafío Victoria afronta su reto principal: la vuelta al mundo hacia el Oeste, una ruta de 100 días conocida como el Trofeo Oceánico Elcano. Este desafío, programado para 2024, busca demostrar que es posible realizar grandes proezas deportivas de forma sostenible.
«Con todas estas pruebas hemos aprendido mucho, tanto del barco como de la tripulación, y ahora estamos preparados para el próximo desafío. Queremos lanzar el mensaje de que se pueden hacer las cosas de otra manera, una vuelta al mundo, para darle la vuelta al mundo», afirmó Pella.
El Desafío Victoria combina tres pilares fundamentales: deportivo, circular y global. Además de ser un reto humano y técnico, la iniciativa se compromete con la sostenibilidad. El «Maxicat Victoria», un multicasco oceánico de 33,5 metros de eslora, 17,5 metros de manga y 42,6 metros de altura de mástil, utiliza energías renovables, alimentos sostenibles y sistemas de potabilización de agua, mientras minimiza su huella de carbono y residuos.






