El cementerio de Dénia acogió ayer domingo, 9 de noviembre, un acto en recuerdo a los 49 republicanos de la Marina Alta fusilados en 1939 por la represión franquista en el paredón del propio camposanto. La convocatoria, bajo el lema «Perquè els seus noms no s’esborren de la història», reunió a representantes institucionales y ciudadanos comprometidos con la preservación de la memoria democrática.
El homenaje estuvo organizado por los Socialistes de Dénia y contó con las intervenciones de Vicent Grimalt, alcalde y vicesecretario del PSPV-PSOE local; Maria Josep Ripoll, secretaria general de la agrupación dianense; así como Celia Mas, de Pedreguer; Laura Castella, de Pego; y Ana Llopis, secretaria comarcal de Memòria Democràtica.
«Cicatrices que aún sangran»
El alcalde Vicent Grimalt abrió el acto con unas palabras cargadas de emoción y memoria personal: «Estoy aquí porque, a pesar de la distancia que algunos pretenden marcar, las cicatrices de aquellos años oscuros continúan sangrando sin reparación». El dirigente recordó que fue precisamente esa voluntad de silenciar a las víctimas lo que ha justificado, años después, la necesidad de seguir luchando por la verdad y la dignificación de quienes fueron represaliados por defender la democracia.
Junto al lugar donde fueron fusiladas esas 49 personas, Grimalt subrayó la importancia de recordar sin ambigüedades: «Un gran error, quizá uno de los más imperdonables, fue el de borrar durante muchos años la memoria de las víctimas del franquismo y la impunidad moral en la que han vivido los verdugos».
«No es libertad el insulto»
La secretaria general de los socialistas de Dénia, Maria Josep Ripoll, también lanzó un mensaje claro a quienes desde discursos actuales cuestionan los derechos y la memoria histórica. «No es libertad la discriminación; no es libertad de expresión el insulto; no es vuestro derecho cuestionar los derechos de los demás», afirmó con firmeza.
Ripoll advirtió del peligro que supone el revisionismo actual, especialmente entre la juventud, y señaló que «estamos asistiendo a un movimiento de reivindicación del pasado franquista, que se mueve muy bien en la manipulación de los más jóvenes disfrazada de rebeldía».
A escasos metros del paredón original, denunció que «los que fueron fusilados en este paredón no merecían morir, ni sus familias merecían ser condenadas al aislamiento social». Por ello, defendió sin fisuras el derecho a la memoria y a la reparación: «Dejadnos sacar de las fosas a las víctimas de la barbarie; poner placas en cada lugar que la recuerde y nos recuerde que ahí no, que ahí no vamos a volver».
Una memoria viva
El acto, celebrado en silencio y respeto, fue también un recordatorio de que la memoria democrática no es una cuestión del pasado, sino un compromiso del presente. Tal como remarcó Grimalt, «somos un país muy corto de memoria» y «no podemos consentir que el revisionismo avance ni un paso más».




















































Eternos segundones.
Gracias por mantener viva la memoria. Estos actos no son solo para recordar a las víctimas, sino para reforzar nuestro compromiso con los valores democráticos. Sin memoria, no hay futuro.
Siempre con lo mismo, ya está bien de remover el pasado. En este pais tendriamos que mirar al futur y no estar todo el dia ablando de guerras de ace 80 años
Lee más y escribe mejor
Cada campo su memoria….
Gracias por mantener la Memoria !!
Este comentario está en valenciano y en español.
( En valencià )
Que vaja per davant que el meu comentari pretén que la ferida es tanque i estiguem tots units. És l’objectiu que a tots ens fa bé. Han passat 86 anys des del final de la guerra i tots volem pau i benestar per a les nostres famílies.
Totes les persones assassinades en aquella guerra tan horrible mereixen un homenatge.
A Dénia en van haver assesinats en els dos bàndols. Tots injustos i cruels. Els historiadors ens documenten l’assassinat de republicans al cementeri de Dénia al final de la guerra i també l’assassinat dels que classifiquen com a dretans, propietaris, funcionaris de justícia i religiosos, el 2 de novembre de 1936 en l’anomenada La Nit de l’Avenc del Montgó.
L’homenatge, en la meua humil opinió, hauria de ser per a totes les persones assassinades. Fer un homenatge d’una sola part divideix i enfronta. El rancor i el dolor tornen a obrir la ferida. Una altra vegada polaritzats. Només cal llegir els comentaris d’esta notícia. El que tots, en el fons, volem és encontre, solidaritat, unió, alegria i pau, des del respecte mutu.
Fem un homenatge únic, amb llibertat de banderes i sentiments, però amb respecte per a tots. I amb el missatge més important: allò ja va passar. Mai més cometrem aquell error. Hem aprés la lliçó. Ara estem units. Ara dialoguem. Ara sabem que les diferències d’idees són una riquesa, no un problema. Units aplanem el camí per a viure en pau.
(En español)
Vaya por delante que mi comentario pretende que la herida se cierre y estemos todos unidos. Es el objetivo que a todos nos hace bien. Han pasado 86 años desde el fin de la guerra y todos queremos paz y bienestar para nuestras familias.
Todos los asesinados en aquella horrible guerra merecen un homenaje.
en Denia los hubo en los dos bandos. Todos injustos y crueles. Los historiadores, nos documentan el asesinato de republicanos en el cementerio de Denia al final de la guerra y también el asesinato de los que clasifican como derechistas, propietarios, funcionarios de justicia y religiosos, el 2 de noviembre de 1936 en la llamada La Nit de l´Avenc del Montgó.
El homenaje en mi humilde opinión debería ser para todos los asesinados. Hacer un homenaje de una sola parte divide y enfrenta. El rencor y el dolor, abren otra vez la herida. Otra vez polarizados. Solo hay que leer los comentarios de esta noticia. Lo que todos en el fondo queremos es encuentro, solidaridad, unión, alegría y paz desde el respeto mutuo. Hagamos un homenaje único con libertad de banderas y sentimientos, pero desde el respeto para todos. Y con el mensaje más importante: aquello ya pasó. Nunca más cometeremos ese error. Hemos aprendido la lección. Ahora estamos unidos. Ahora dialogamos. Ahora sabemos que las diferencias de ideas son una riqueza, no un problema. Unidos allanamos el camino, para vivir en paz.
Estoy 100 por 100 con usted ,muchos pensamos igual ,yo mismo tengo familiares que lucharon en los dos bandos todo lo que paso tiene que valer para no olvidarlo pero con respeto a todo el mundo.
Totalmente de acuerdo, reabrir viejas heridas no soluciona nada y no es buena idea para la gente de bien. Después de la dictadura se hizo una transición política que fué un modelo a nivel mundial de unión y reconciliación de los españoles, hasta que llegó Zapatero al poder, ya saben aquel que dijo «nos interesa que haya tensión», y vaya si la tenemos. Desde la ley de memoria (parcial) histórica, hasta el comodín de facha-franco, y los continuos homenajes a sólo una parte de las víctimas de la guerra civil, la izquierda ha reabierto las viejas cicatrices con el único fin de tensionar, polarizar y dividir la sociedad para obtener rédito electoral y distraer a la población de los verdaderos problemas que les afectan en su día a día.
Y para cuando un monumento digno y actos de recuerdo -con el alcalde ( de todos los dianenses) al frente-, en recuerdo, memoria y dignidad por los dianenses asesinados por los criminales rojos en la sima del Montgó. Aquel hecho espeluznante, conocido en la Marina Alta como «la matanza del avenc», ocurrió un 2 de noviembre de 1936.
Los criminales anarquistas asesinaron a 21 civiles. Arrojaron los cadáveres a una sima de 70 metros de profundidad del Montgó. Se cree que a alguno de los represaliados pudieron tirarlo incluso vivo en un caso de extremo odio y crueltad realizado por los enemigos del pueblo digno, laborioso y sano de nuestra ciudad.